Para las norteñas.
Ahora, convertida en piedra,
lloraré hasta la erosión
y el eco que reste repetirá tu voz
como todas esas canciones que murmura el viento
allá, fuera de esta cueva.
La poesía es esa religión
que trae el dolor y te saca los rezos
cada mañana
para pagártelo por las noches con un poema
y, dime, ¿te ha valido la pena?
Ahora, me esconderé en el silencio,
seguiré el hilo de ida para no perderme
y no despertar al monstruo que duerme
en este laberinto. No quiero que me veas así:
matando lo que un día nos hizo sentir semi-dioses.
(La culpa de la última palabra
del último verso para Laura)
uuhhhh No traigo sombrero pero si trajera me lo quitaría... es un poema completo
ResponderEliminar¡¡Muchas gracias!!
EliminarMe encanta. Soy nueva aquí, pero me has gustado, así que me quedaré un ratito más. Tienes unas letras preciosas. Te sigo con gusto :)
ResponderEliminarMarina.
Muchísimas gracias.
EliminarYo, encantadísima, también te leeré :)