Nos hemos ahogado en tantos mares
que las palabras nos saben a salitre.
Hay océanos que no conocen nuestros nombres
y vientos que los susurran como escalofríos.
El humo del cigarro dibuja futuros
que nunca alcanzaremos porque vuelan alto
y escapan de nuestras manos
como globos en la feria del pueblo
como niños jugando al escondite.
No tengo miedo al invierno,
y este incendio
se acerca más al cielo que al infierno.
He roto la cadena que llevaba
desde mi voz a tus venas
y no sé si llueve fuera o soy yo
que me he vuelto a olvidar la primavera.
Y seguimos nadando
como naúfragos que saben
que hay tablas hundidas
por el peso de los quizás
que se nos caen
de los bolsillos:
soy tu única condena,
amor.
Y tú con promesas de comedia
me hilas las heridas
que me desgarro en tus esquinas.
Has dejado de inventar desenlaces
el nudo nunca se deshace
y vuelta a empezar:
me salvas de tantos mares
que las palabras te saben a sal.
"me salvas de tantos mares
ResponderEliminarque las palabras te saben a sal"
hermoso
"He roto la cadena que llevaba
ResponderEliminardesde mi voz a tus venas
y no sé si llueve fuera o soy yo
que me he olvidado la primavera."
Inde, me has puesto los pelos de punta. Si no te importa, voy a compartir tu blog en mi página de facebook, porque eres brillante. Creo que más gente debería leerte :)